En los últimos años se ha disparado la demanda de la instalación de aplicaciones relacionadas con la
inteligencia artificial en los edificios. Los sistemas digitales implantados están dando paso al desarrollo de
lo que conocemos como edificios inteligentes.

El ahorro energético y la comodidad son algunas de las ventajas que nos ofrece el uso de las nuevas
tecnologías en nuestro día a día, por eso, cada día son más los usuarios que optan por dotar a sus
viviendas con soluciones basadas en la inteligencia artificial. En este sentido la domótica juega el papel
más importante, ya que nos permite automatizar las viviendas mediante la gestión inteligente de la
energía, la seguridad o las comunicaciones.

Quedarse obsoleto en tecnología puede acabar pasando factura, y puede llegar a suponernos un extra en
nuestra factura energética al no hacer un uso eficiente de nuestros aparatos eléctricos.

En esta búsqueda de la eficiencia es donde la Inteligencia Artificial (IA) puede convertirse en aliado
para reducir la factura de la luz. Por una parte, facilitando al usuario el conocimiento de sus
necesidades energéticas y el uso real que hace de los aparatos y dispositivos, incluso ofreciendo la
posibilidad de programar los mejores momentos para conectar y poner en marcha estos aparatos.

Principales usos de la inteligencia artificial en los hogares

1. Aplicaciones inteligentes

El primer paso es comprender el uso que hacemos de la energía. Para ello existen aplicaciones que nos
ofrecen valiosa información al respecto. En el mercado de la domótica encontramos apps que nos indican
el consumo medio de nuestro hogar y el precio por kilovatio/hora para poder adelantarnos a realizar tareas
del hogar como poner lavadoras o el lavavajillas, y así realizar un consumo más responsable. Algunas de
estas aplicaciones permiten comparar tu consumo según épocas del año o saber si lo has reducido para
comprobar si las acciones que estás implementando funcionan realmente.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el uso de los electrodomésticos en horario
valle en vez de en las horas pico puede suponernos hasta 600€ de ahorro anual.

La mayoría de las empresas eléctricas ya disponen de aplicaciones propias que informan al cliente sobre
la potencia contratada, el consumo energético o el importe del gasto mensual. Algunas asesoran además
sobre la tarifa más adecuada y consejos para la eficiencia de la vivienda.

2. Termostatos inteligentes.

El control de la temperatura es una de las medidas básicas de ahorro en un edificio. Estos dispositivos
se conectan a través de la red inalámbrica y la tecnología GPS a nuestros dispositivos móviles y nos
permiten controlarlos por control remoto. Mediante aplicaciones o comandos de voz podemos decidir
apagar o encender la calefacción de nuestro hogar según el precio de la energía en ese momento o
nuestras necesidades personales. Asimismo este tipo de termostatos nos permiten configurar la
temperatura para mantenerla constante, reduciendo así el 7% de aumento de consumo que supone
cada grado de incremento de la calefacción.

3. Ventanas inteligentes

Este tipo de ventanas pueden llegar a ahorrarte hasta un 40% en tu factura de luz. Disponen de cristales
solares que rotan 180 grados dirigiendo las corrientes de aire para refrescar los ambientes y que se
oscurecen en las horas de más calor. También regulan la luz manteniendo la casa caliente en invierno y
fresca en verano.

Hoy en día existen sistemas integrales de iluminación eficiente. Estos abarcan desde las bombillas a los
interruptores, y su objetivo es adaptar la luz interior y exterior de los espacios según la luz solar o las
personas que haya dentro.

Es posible manejarlos desde el teléfono o establecer calendarios de activación. También ahorrar energía
mediante sistemas de desconexión automática, reduciendo así periodos de gasto innecesarios.

4. Electrodomésticos eficientes

Electrodomésticos como el frigorífico, el lavavajillas o la secadora, son los responsables del 50% del
gasto de energía eléctrica en el hogar. Los niveles de eficiencia energética de los electrodomésticos
vienen indicados por la etiqueta A-G. La etiqueta A+++ es el nivel más alto y consume hasta un 70%
menos que los de clase D, lo que puede llegar a suponer un ahorro de casi 600 euros durante su vida útil.
Además, muchos electrodomésticos de última generación se conectan a internet permitiendo conectarlos
en horarios en los que el precio de la energía es menor, programarlos según las predicciones del tiempo y
evitar su uso innecesario.

5. Enchufes domóticos

Los enchufes inteligentes nos permiten controlar remotamente cualquier aparato conectado a ellos. De
modo que podamos encenderlos incluso si no estamos en casa. Además, algunos incluyen temporizadores
y aplicaciones que son útiles para calentar un espacio antes de entrar. Otros monitorizan el consumo para
saber qué cantidad de electricidad se ha consumido.

Acciones tan simples como aprovechar la luz natural, usas lámparas de bajo consumo, o apagar
dispositivos cuando no se estén utilizando pueden marcar la diferencia en el gasto energético y en la
factura de la luz. La eficiencia energética y el consumo responsable incluye al usuario que monitoriza
su comportamiento y cambia sus hábitos para utilizar de manera eficaz los recursos energéticos.

es_ESES